Ediciones del Prado - Baraja de los Cuatro Continentes - España, Siglo XIX (Facsímil)
INTRODUCCIÓN
Hoy veremos esta bonita baraja de la colección de facsímiles de
Ediciones del Prado, editada en 2004 y denominada Baraja de los Cuatro
Continentes. Se trata de una reproducción de un ejemplar con dibujos de
Manuel Alegre y elaborada originalmente en 1817 en Madrid por el fabricante
Castellanos. El mazo original se encuentra en el Museo Fournier de Naipes de Álava.
CONTEXTO HISTÓRICO
Contrario a lo que se pueda pensar, las barajas temáticas no son
un fenómeno moderno. De hecho, los mazos geográficos constituyen una de las
variantes más antiguas dentro de esta categoría, compartiendo protagonismo
temprano con los de temática militar e histórica. En sus inicios, estas
ediciones se centraban fundamentalmente en plasmar mapas detallados de
diferentes regiones del globo en los naipes.
Sin embargo, hacia
finales del siglo XVIII y principios del XIX, la tendencia cambió y empezaron
a ganar popularidad las barajas que, en lugar de cartografía, representaban a
las gentes que habitaban esas tierras; un giro que respondía a la fascinación
de la sociedad europea de la época por los viajes y las culturas que
consideraban como «exóticas». Dado que en aquel momento Oceanía aún no se
clasificaba como un continente independiente y solía integrarse dentro de las
Américas, la división del mazo en cuatro palos dedicados a los cuatro
continentes conocidos resultó ser una solución temática tan frecuente como
fácil de implementar.
ICONOGRAFÍA Y DISEÑO
Entrando en materia, nos encontramos ante una preciosa baraja española de
48 cartas en la que cada palo está dedicado a un continente diferente. Los
oros representan a los aborígenes de América, con su especial vestimenta; las
copas muestran a personajes del Imperio Otomano con su característico gorro
turco; las espadas hacen alusión a figuras europeas ataviadas con ropas de
época renacentista, mientras que el palo de bastos nos presenta a los
habitantes de los países norteafricanos o de Medio Oriente, reconocibles por
sus turbantes y siendo especialmente llamativo en este palo el sombrero con
forma de cabeza de elefante en la sota.
Una circunstancia especial
de esta baraja es que las cuatro sotas son personajes femeninos, una
característica relativamente atípica en barajas españolas de la época. Además,
las referencias regionales no se limitan únicamente a las figuras, como solía
ser la norma, sino que se extienden a otras cartas; por ejemplo,
el centro de los cuatros está ocupado por composiciones con personajes
alegóricos y animales que hacen alusión al continente que les corresponde.
Finalmente vemos otros adornos de corte más tradicional, como los infantes o
querubines en los ases.
Conviene recordar que nuestro ejemplar es
una reproducción del mazo impreso por Castellanos en Madrid en 1817 —cuyo
sello de autor figura en el 4 de oros—, pero los grabados originales se
basan en dibujos que Manuel Alegre realizó en 1811. Como curiosidad, en el
Museo Fournier se conserva otra pieza que comparte
idénticos dibujos de Alegre, pero con una ejecución monocromática peculiar:
en lugar de estar coloreada a mano, cada palo fue impreso con un tono de tinta
distinto para poder diferenciarlos. He dejado algunas imágenes de las cartas
de este mazo alternativo al final de la entrada.
Oros
Copas
Espadas
Bastos
Dorso
Caja
Versión Monocromática

Comentarios
Publicar un comentario