Grimaud - 50 Cartas Españolas
Hoy veremos esta bonita baraja de la marca francesa Grimaud, con número
de referencia 391090 y con el nombre 50 Cartas Españolas en la
caja. No he podido encontrar apenas información sobre ella, salvo que su fecha
de fabricación se sitúa probablemente a principios de los años 90.
Se
trata, como indica su nombre, de una baraja española de 50 cartas de
patrón catalán, con diseños elaborados y detallados, algo relativamente
poco frecuente en este estilo. Se debe resaltar también el gran parecido que
tiene con la
Fournier Nº 32, siendo más evidente en las figuras, que presentan poses y atuendos
prácticamente idénticos, si bien las similitudes se extienden también al resto
de las cartas. Quizá las diferencias no son tan marcadas para poder decir que
se trata de un diseño meramente inspirado, aunque tampoco son
completamente idénticas, presentando la Grimaud líneas algo más marcadas y
colores de aspecto más plano. Se debe considerar que el "reciclaje" de diseños
entre distintos fabricantes es frecuente y podría decirse que casi forma parte
de la naturaleza de esta industria.
Como pequeño inciso
quiero mencionar que el patrón catalán parece ser uno de los más frecuentes
encontrados en naipes españoles de fabricantes fuera de España o
Latinoamérica, quizá exceptuando los fabricados en China, al menos basado en
mis propias observaciones.
Ya centrándonos en la baraja que hoy nos
ocupa, llama la atención la paleta de colores limitada, en todos los
naipes, a uno o dos tonos de amarillo, azul, rojo y verde, sin matices
ni sombreados, que sin embargo no genera monotonía en el conjunto. Esto se
logra de manera bastante ingeniosa y para entenderlo mejor, basta fijarse en
las figuras, que presentan todas los mismos colores de forma global, pero en
cada palo se ha utilizado un color predominante en sus atavíos, que
contrasta con el color de los símbolos del palo en cuestión, por ejemplo, el
rojo en las figuras de los oros contra el amarillo de las monedas que lo
representan.
Esta técnica es utilizada también en otras
barajas catalanas, pero en este caso llama particularmente la atención, quizá
por la escasez de colores o por la manera en que se combinan. Sin querer
extender demasiado la comparación con la Fournier, quiero mencionar que esta
disposición cromática también está presente en esta, pero es más sutil por
tener una cantidad mayor de tonos que minimizan el efecto.
Como
detalle curioso, el comodín no sigue el estilo de los naipes, sino que
corresponde al as de tréboles de la baraja francesa clásica de Grimaud, un
diseño muy reconocible por sí mismo.
Las cartas están fabricadas
con cartulina flexible, que si bien las hacen cómodas en el manejo, podrían
haber sido algo más gruesas. Presentan un acabado mate que resalta los colores
y potencia el efecto descrito más arriba.
En conclusión, una
atractiva baraja con acabados excelentes y muy cuidados. Volveremos a ella en
una próxima entrada, ya que está íntimamente ligada a otra que veremos más
adelante.
Oros
Copas
Espadas
Bastos
Dorso y Comodín
Caja

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