Naipes Comas - Naipe Español
INTRODUCCIÓN
Esta es la 50ª entrada del Atlas de Naipes, un hito importante para esta humilde web. Para esta ocasión he reservado una baraja muy especial. No se trata de un mazo con una trayectoria histórica multisecular ni de una rareza de archivo extremadamente difícil de localizar. Al contrario: es una baraja cuya genialidad radica en su omnipresencia. Es uno de esos diseños tan sumamente célebres y arraigados en el imaginario colectivo que cualquier persona con un mínimo interés en los naipes españoles la reconocerá al primer golpe de vista. Un clásico absoluto que merecía vestir de gala este número redondo.
DATOS DE IDENTIFICACIÓN
Este mazo fue, sin lugar a dudas, el indiscutible «buque insignia» de Naipes Comas durante la segunda mitad del siglo XX. Denominado simplemente Naipe Español, nombre que aparece habitualmente en los estuches, aunque las cartas carecen de cualquier inscripción al respecto; tuvo varios números de referencia, que curiosamente, eran siempre combinaciones de las cifras 6 y 7 (como por ejemplo Nº 6, Nº 67 o Nº 77), aunque también se pueden encontrar ejemplares sin número alguno ni ningún otro elemento de identificación más allá de las propias ilustraciones. El ejemplar más antiguo que he podido localizar viene documentado en el libro Testimoni Històric de Naipes Comas, que lo data alrededor de 1965, mientras que el mazo concreto que examinaremos hoy porta el timbre sobre naipes correspondiente al periodo fiscal de 1964-1979.
ICONOGRAFÍA Y DISEÑO
Irónicamente, poco hay que añadir sobre los dibujos utilizados, salvo que se trata de una baraja española de patrón Castellano, inspirado directamente en la Nº 1 de Fournier. Las similitudes con esta última son especialmente patentes en las espadas y las copas, mientras que los bastos y los oros adoptan un estilo algo más original, aunque claramente ligado a las plantillas de la firma vitoriana.
En las figuras ocurre algo similar. Se sigue muy de cerca la estética de Fournier, modificando apenas alguna pose o introduciendo leves cambios en las vestimentas. Llaman la atención las sotas y jinetes, que presentan una estilización peculiar, con semblantes andróginos o incluso rasgos netamente femeninos. Se trata de una decisión artística análoga a la que vemos en los dibujos de barajas mexicanas de estilo «Faisán», otro derivado del patrón Castellano primigenio de Fournier.
Habiendo dicho esto, debo recalcar que difícilmente se podría confundir un mazo con el otro, salvo si viéramos solo alguna carta aislada del resto del conjunto o si solo las mirásemos muy de pasada.
Al tratarse de un modelo del que tengo pocas dudas de que se hayan fabricado varios millones de copias, quiero que esta entrada sirva más como una visión panorámica que como una reseña de un ejemplar concreto. Por un lado, debo señalar que los dibujos no aparecieron simplemente de la noche a la mañana cuando se decidió crear un competidor para la baraja de Fournier. Existen mazos con patrón Castellano de Naipes Comas de principios del siglo XX que, de manera bastante llamativa, eran originalmente mucho más distantes del modelo vitoriano, además de exhibir un trazo bastante más elaborado.
En aquellos años tempranos coexistieron unos cuantos modelos que presentaban diferentes variantes en sus ases y figuras. Curiosamente, con el paso del tiempo, estos diseños pasaron por un proceso de progresiva simplificación, convergiendo cada vez más hacia la estética de Fournier. La forma final de la baraja que examinamos hoy es, en realidad, el resultado de una amalgama: una combinación de cartas extraídas de varias de aquellas barajas castellanas pretéritas, sometidas a ligeros ajustes para lograr que el diseño global del conjunto resultase cohesivo.
Para ilustrar la diversidad de este modelo a lo largo de sus años de fabricación, resulta muy útil detenerse en dos cartas concretas que presentan variantes interesantes dentro de su versión definitiva.
El 4 de oros es la carta más significativa en este sentido. Al menos se pueden identificar dos variantes. En la versión original y en muchas de las ediciones subsiguientes, cobraba un gran protagonismo la «Marca del Ciervo» —emblema de la casa—, con el motivo del animal retozando y enmarcado entre dos árboles. Por el contrario, en otros ejemplares nos encontramos con una composición mucho más austera donde dicha ilustración desaparece, siendo reemplazada por inscripciones que hacen alusión a las medallas y premios ganados por la firma en diversas exposiciones.
El 5 de espadas nos ofrece una evolución cronológica ligada a las normativas fiscales españolas. En primer lugar, disponemos del diseño clásico que porta el timbre fiscal sobre naipes reglamentario del periodo. Posteriormente, tras la supresión del impuesto y la consecuente desaparición del sello oficial, Comas editó una variante que incorporaba en ese mismo espacio un cuño muy similar; se trataba, en realidad, de la Marca del Ciervo reproducida a escala diminuta. A primera vista, este logotipo se confunde fácilmente con el antiguo timbre del Estado. Finalmente, la versión más común en la mayoría de los mazos tardíos: un 5 de espadas completamente limpio, donde ese espacio quedó sencillamente en blanco.
DIFUSIÓN E INFLUENCIA
Este modelo fue quizá el principal rival comercial de la Nº 1 de Fournier hasta la desaparición de Naipes Comas alrededor de 2010. A lo largo de su trayectoria se editó en formatos de 40 y 50 cartas, con una gran variedad de reversos. Entre ellos destacan los de carácter publicitario, cuya cantidad fue tan elevada que resulta muy difícil catalogarlos en su totalidad. Al final de esta entrada incluyo una pequeña muestra de estos dorsos —tanto estándares como promocionales— a modo de ejemplo de la diversidad que existió en los talleres de la firma.
Además, el volumen de producción fue tan grande que hoy en día todavía es fácil conseguir ejemplares nuevos a precios muy económicos, a menudo por debajo del coste de las barajas actuales de Fournier, lo que da buena cuenta de su inmenso alcance en el mercado.
Su legado se puede comprobar al mirar el mercado actual. Muchas de las barajas españolas fabricadas en China que se venden en bazares y tiendas online no imitan el patrón de Fournier, sino que utilizan estos dibujos o sutiles variaciones de los mismos. Ya sea por cuestiones de propiedad intelectual o algún otro motivo, el trazo de Comas sigue estando presente años después del cierre de la casa barcelonesa.
Haz clic en Play para escuchar la versión narrada de esta entrada.
Oros
Copas
Espadas
Bastos
Comodines
Dorsos



Muy buen articulo que nos describe perfectamente la evolución de esta marca bicentenaria.
ResponderEliminarComo se indica, actualmente se pueden encontrar sin excesiva dificultad y a buen precio sus barajas publicitarias
Hola Manel. Este ha sido un pequeño homenaje a esta marca tan importante en la industria. Para mi sigue siendo una gran tragedia su desaparición.
EliminarY en cuanto a las barajas publicitarias, son una vía fantástica para acceder a las barajas de Comas y apreciar su evolución sin tener que desembolsar grandes cantidades. Un saludo!