Offset és Játékkártya Nyomda - Magyar Kártya
INTRODUCCIÓN Y DATOS DE IDENTIFICACIÓN
Tanto el fabricante como la baraja y hasta el propio patrón que examinamos aquí cuentan con largas y complejas historias que resultan extremadamente interesantes. He intentado sintetizarlas de la manera más esquemática y concisa posible, de tal manera que no resultara en una entrada excesivamente extensa, aunque el lector juzgará el grado de éxito que he tenido.
Fabricado en Budapest por Offset és Játékkártya Nyomda, presentamos el mazo con su denominación comercial habitual Magyar Kártya (Naipe Húngaro). Al no conservar el estuche, la única referencia impresa es Cikkszám: 27904 (N.º de artículo: 27904) en el 7 de cascabeles, un dato poco esclarecedor por sí mismo. Consta de 32 cartas hechas de plástico, con palos alemanes y exhibe el célebre patrón Tell. El diseño del dorso y la ausencia de logotipos e inscripciones han permitido estimar su fecha de producción entre la década de 1980 y principios de los 90.
TRAYECTORIA DEL FABRICANTE
Fundada en Pest (actual Budapest) en 1868 como Első Magyar Kártyagyár Részvénytársulat (Primera Fábrica Húngara de Naipes), empezó a operar de forma oficial en 1869 con el propósito de industrializar la producción nacional de naipes. No obstante, tras una década de auge entre 1880 y 1890, dificultades financieras y otros problemas entre los que se citan tiradas defectuosas, causaron su quiebra en 1896.
Ese mismo año, Ferd. Piatnik & Söhne adquirió las instalaciones en liquidación, estableciendo así su filial húngara Piatnik Nándor és Fiai, que para 1910 se había convertido en el productor de referencia del país. Fue en este periodo que el patrón Tell comenzó a comercializarse formalmente como Magyar Kártya.
Tras la Segunda Guerra Mundial se fuerza la salida de Piatnik a Austria y se interviene la planta, siendo expropiada en 1949 y pasando a operar como la empresa estatal Játékkártyagyár (Fábrica de Naipes). En 1974, se produjo la fusión con la imprenta estatal Offset Nyomda, adoptando la denominación Offset és Játékkártya Nyomda.
Tras el cambio de régimen, la compañía se transformó en sociedad anónima en 1994 y fue privatizada en 1996 al integrarse en el grupo austríaco Goldmann. A pesar de incorporar técnicas modernas de impresión, su cuota de mercado fue mermando debido a la presión de competidores como Cartamundi o la propia distribuidora Piatnik Budapest. Finalmente, las dificultades financieras arrastraron a la fábrica a la bancarrota en 2011, clausurando sus prensas tras más de un siglo de producción naipera en Hungría.
PANORAMA HISTÓRICO DEL PATRÓN TELL
Hacia la década de 1840, los juegos de cartas se habían consolidado como una de las principales formas de ocio de la burguesía húngara, transformándose en un fenómeno de masas durante la segunda mitad del siglo XIX. El patrón de Sopron, conocido entonces como «naipe húngaro», resultaba poco práctico en la mesa debido a sus figuras de cuerpo entero, que obligaban a ordenar y orientar las cartas constantemente.
La producción de barajas con el patrón Tell comenzó en Pest hacia 1835 y sorprendió gratamente al público con la inclusión de figuras reversibles. La historiografía internacional considera a József Schneider como su creador, aunque también se ha señalado a Ödön Chwalowsky en el debate sobre su autoría.
Se desconocen los motivos exactos por los que se decidió representar personajes procedentes de un drama alemán ambientado en la Suiza medieval, que aparecían plasmados en los Unter y Ober.
Cabe mencionar que ninguno de estos dos elementos constituía una invención absoluta. Diversos fabricantes centroeuropeos ya producían figuras reversibles en barajas con palos franceses y alemanes, mientras que la temática de Guillermo Tell ya había sido adaptada a los naipes entre 1805 y 1830. Aunque se han propuesto explicaciones de carácter político para justificar su rápida difusión, estas resultan difíciles de demostrar. Lo más probable es que su éxito inmediato se debiera, ante todo, a las ventajas prácticas que ofrecían las figuras reversibles durante el juego.
Los Ases (Daus), por su parte, muestran alegorías de las cuatro estaciones, posiblemente inspiradas en una baraja producida en 1832 por Max Uffenheimer en Viena.
ICONOGRAFÍA Y NOMENCLATURA
Este patrón se denomina de manera coloquial en el ámbito del coleccionismo como patrón Guillermo Tell o de Las Estaciones, sin embargo la Sociedad Internacional de Naipes recomienda la utilización de patrón Tell. Otras designaciones incluyen, la ya mencionada Magyar Kártya (Naipe Húngaro), Schweizer Deutsche (Suizo Alemán), Doppeldeutsche (Alemán Doble) y Dvouhlavé Hràci Karty (Naipes con Cabezas Dobles), esta última utilizada por fabricantes checos, como OTK.
Existen cuatro subtipos del patrón descritos en la clasificación taxonómica de la IPCS, y nuestro ejemplar corresponde al tipo 4, que junto con el tipo 3, previamente conformaban el patrón Tell en términos generales antes de introducir la subclasificación, y que son además las variantes más frecuentes en producciones actuales.
Para terminar, hacemos un repaso de la iconografía presente en esta iteración del patrón.
Pueden o no haber inscripciones que identifican a los Ases, Ober y Unter, que aparecen indistintamente en alemán o húngaro.
Los ases muestran alegorías de las cuatro estaciones:
Corazones: Primavera (Frühling / Tavasz) - Una muchacha sentada con una cesta de flores.
Cascabeles: Verano (Sommer / Nyár) - Un segador con una guadaña.
Hojas: (Herbst / Ősz) - Un hombre probando mosto de una cuba.
Bellotas: (Winter / Tél) - Un hombre agachado junto a una pequeña hoguera.
Los Ober y Unter están representados por personajes de la obra de Schiller, con Guillermo Tell en el Ober de Bellotas, habitualmente sosteniendo una ballesta.
Los cuatro Reyes aparecen montados a caballo, lo que en la iconografía tradicional húngara se considera un signo de soberanía.
En las cartas numerales se representan diversos lugares, acontecimientos y personajes del drama.
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Más allá de sus múltiples denominaciones y de las discusiones sobre su origen, el patrón Tell es el resultado de una interesante combinación entre tradición y adaptación. La combinación de figuras reversibles, personajes literarios, alegorías estacionales y referencias a la tradición húngara dio lugar a un diseño que, pese a apoyarse en elementos ya utilizados, terminó creando un conjunto con una identidad gráfica particular que, paradójicamente, le confirió un aire atemporal muy difícil de lograr. No es ninguna coincidencia que sea uno de mis favoritos y, dada la popularidad de la que goza, también el de muchos otros.
Corazones
Cascabeles
Hojas
Bellotas
Dorso y Carta Extra
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