Dal Negro - Carte Romagnole
INTRODUCCIÓN
En esta ocasión examinamos un patrón regional italiano sobre el cual apenas he podido recolectar información, y la poca que he localizado resulta poco esclarecedora a la hora de profundizar en su historia o para asistir en un análisis riguroso. Por ello, aprovecharemos esta entrada para ofrecer una visión general sobre estas barajas y patrones; un marco de referencia que servirá tanto de guía para futuras publicaciones como de apoyo para aquellas que ya hemos abordado en el blog.
DATOS DE IDENTIFICACIÓN
Producida por el fabricante italiano Dal Negro, presentamos esta baraja comercializada bajo la denominación Carte Romagnole. Consta de 40 cartas con palos españoles y, como indica su propio nombre, exhibe el patrón romañol. Se trata de una edición moderna que se encuentra disponible en el catálogo de la marca.
SOBRE LOS PATRONES REGIONALES EN ITALIA
Los naipes llegan a Italia, como muy tarde, durante la segunda mitad del siglo XIV. Esta larga trayectoria en un territorio que ha vivido numerosas transformaciones internas, explica que, incluso hoy, encontremos una gran variedad de estilos.
La clasificación de éstos abarca un total de 16 patrones, todos distintos entre sí, aunque en muchos casos con rasgos comunes. Podemos iniciar la clasificación ubicándolos en dos grandes grupos:
- Patrones Septentrionales, propios del norte del país.
- Patrones Centro-Meridionales, propios del centro y sur.
En estos encontramos barajas de palos italianos / españoles (oros, copas, espadas y bastos), palos franceses (picas, corazones, tréboles y diamantes) e incluso mazos con palos alemanes (corazones, bellotas, cascabeles y hojas).
Los palos italianos septentrionales presentan llamativas similitudes con los tarots de los siglos XIV y XV que, a su vez, parecen remitir a los naipes mamelucos, que se plantean asimismo como posible origen de los palos españoles. Con esto, se podría inferir que los palos latinos septentrionales, pudieron evolucionar de manera paralela (no necesariamente anclada a raíces ibéricas) a partir de un antepasado común. A continuación damos un breve repaso de la iconografía:
Oros (Denari): presentan motivos geométricos azules, rojos o amarillos.
Copas (Coppe): suelen tener forma hexagonal y por lo general simétricas en el eje vertical. También utilizan el azul, rojo y amarillo.
Espadas (Spade): están curvadas como sables o cimitarras, y suelen aparecer entrelazadas en las cartas numerales.
Bastos (Bastoni): tienen el aspecto de bastón de ceremonias, recto y muy decorado, con pomos en los extremos. Como las espadas, suelen estar entrelazados.
Por el contrario, los patrones de la Italia central y meridional presentan una afinidad muy marcada con la baraja española. En este caso, la cercanía iconográfica encuentra una explicación histórica en la presencia y dominio de la Corona española en estos territorios.
Oros (Denari): son de color amarillo, en ocasiones con detalles rojos. Pueden estar ornamentados en mayor o menor medida.
Copas (Coppe): cálices con perfiles redondos o curvos. Pueden tener asas.
Espadas (Spade): son rectas, generalmente azules y de doble lámina. En algunos patrones, detalles amarillos o rojos.
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Bastos (Bastoni/Mazze): leños nudosos, con ramas, hojas o incluso flores.
Por su parte las cartas de la región noroeste del país presentan una marcada impronta gala, donde predominan patrones con palos franceses. En el noreste predominan los palos italianos, si bien existe también influencia austríaca y tirolesa. Respecto a esto, debemos mencionar al Salzburgués (Salisburghesi). Aunque se trata de un patrón alemán / centroeuropeo, la variante italiana de 40 cartas es considerada también un patrón regional debido a la anexión del Tirol del Sur (Bolzano) al territorio italiano tras la Primera Guerra Mundial, conservando un arraigo cultural que alcanzaba a los naipes que utilizaban.
A continuación recogemos la relación completa de estos patrones, indicando su denominación habitual en italiano y el formato estándar de cada baraja según su número de cartas:
Palos italianos (septentrionales) 



- Bergamasco (Bergamasche) · 40 cartas
- Bresciano (Bresciane) · 52 cartas
- Boloñés (Bolognesi) · 40 cartas
- Trentino (Trentine) · 40 o 52 cartas
- Trevisano / Veneciano (Trevigiane / Veneziane) · 40 o 52 cartas
- Triestino (Triestine) · 40 cartas
Palos españoles (centro-meridionales) 



- Napolitano (Napoletane) · 40 cartas
- Piacentino (Piacentine) · 40 cartas
- Romañol (Romagnole) · 40 cartas
- Sardo (Sarde) · 40 cartas
- Siciliano (Siciliane) · 40 cartas
Palos franceses (noroccidentales) 



- Genovés (Genovesi) · 36, 40 o 52 cartas
- Lombardo / Milanés (Lombarde / Milanesi) · 40 cartas
- Piamontés (Piemontesi) · 36, 40 o 52 cartas
- Toscano / Florentino (Toscane / Fiorentine) · 40 cartas
Palos alemanes (nororiental) 



- Salzburgués (Salisburghesi) · 40 cartas
Como en cualquier intento de clasificación, este esquema geográfico no está exento de excepciones. Que es precisamente el caso del mazo que analizamos en esta entrada.
ANÁLISIS DEL PATRÓN ROMAÑOL
Romaña es una región histórica localizada al norte de la península itálica, parte de la actual Emilia-Romaña. Por lo que acabamos de ver, cabría esperar que este patrón presentara palos italianos; sin embargo, luce palos españoles. Este fenómeno resulta menos extraño si recordamos el patrón piacentino de la colindante región de Emilia que comparte estos palos. No obstante, a diferencia de Piacenza y los territorios del sur, que estuvieron bajo el control de la Corona española durante el siglo XVIII, Romaña pertenecía a los Estados Pontificios. Por tanto, la adopción de los palos ibéricos en esta zona no se debió a un dominio político directo, siendo el motivo más probable la permeabilidad comercial y cultural con las regiones vecinas.
Además de la proximidad geográfica entre los patrones romañol y piacentino, existen ciertos detalles iconográficos comunes, como el As de Espadas, con una gran cimitarra sostenida por un amorcillo, y el Rey de Oros portando un hacha. Sin embargo, encontramos también diferencias notables, especialmente en el As de Oros, que en el romañol adopta un aspecto casi estéril, con un ornamento elongado en posición horizontal que varía según el fabricante y la época; en nuestro ejemplar resulta algo más «elaborado» de lo habitual, con un círculo central —otrora reservado para el timbre fiscal— que aquí aparece ocupado por el arlequín típico de Dal Negro.
A esto se suma el formato de las figuras: como casi todas las barajas de palos españoles, el romañol está compuesto por figuras no reversibles de cuerpo entero. Aunque el piacentino actual emplea figuras reversibles, no se trata de una divergencia determinante en su origen, sino más bien de una adición moderna que acabó prevaleciendo.
El resto de la baraja, no presenta diferencias o similiudes de gran relevancia, adoptando de una u otra forma las convenciones habituales de los palos españoles. A este respecto, resulta curioso un apunte transversal sobre la clasificación de la Associazione 7bello: al catalogar los patrones con palos españoles en función de sus rasgos morfológicos, reúne a la inmensa mayoría bajo un grupo caracterizado por presentar el 3 de Bastos con los leños entrecruzados, siendo la única excepción el patrón Roxas / Sarde, en el que se disponen de forma paralela.
CONCLUSIÓN
Aunque esta entrada haya terminado llevándonos bastante más lejos de lo previsto, el propósito inicial era precisamente situar nuestro ejemplar dentro del complejo panorama de los patrones regionales italianos. El romañol constituye un buen ejemplo de cómo las fronteras geográficas, históricas y culturales no siempre coinciden con las de los propios patrones de naipes.
Oros
Copas
Espadas
Bastos
Dorso y Cartas de Presentación
Caja
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