Ducale - 40 Cartes Espagnoles (Patrón Parisino Español)

INTRODUCCIÓN Y DATOS DE IDENTIFICACIÓN

En esta ocasión examinaremos una baraja sobre la que apenas he podido encontrar información. La única referencia directa de la que tengo constancia se encuentra en Atlas of Playing Cards (anteriormente The Coral Collection, sin relación con esta web), donde aparece un ejemplar clasificado dentro del patrón ibero-parisino (Ibero-Parisian pattern), más habitualmente conocido como patrón parisino español. Aunque concuerdo con esta identificación, llegar a la misma conclusión no me ha resultado tan sencillo por motivos que desarrollaremos a continuación.

Se trata de una baraja española de 40 naipes del fabricante francés Ducale. Llama especialmente la atención la ausencia total de inscripciones en las cartas, mientras que la caja presenta la leyenda 40 Cartes Espagnoles, repetida varias veces. Su diseño es prácticamente idéntico al del estuche de otra baraja de Ducale, perteneciente a la variante marroquí del patrón nacional español, que ya hemos examinado anteriormente.

La principal diferencia entre ambas cajas es la ilustración de un gran felino que aparece en una de las caras de nuestro ejemplar, y que no he podido determinar si representa un jaguar o un leopardo. Esta disquisición va más allá de una mera manía biológica por mi parte, ya que, curiosamente, el patrón parisino español suele asociarse con mercados sudamericanos, mientras que la variante del nacional español estaba destinada al norte de África.

Tampoco he encontrado referencias que permitan establecer la fecha de fabricación. La entrada de Atlas of Playing Cards mencionada anteriormente sitúa su ejemplar alrededor de 1970, aunque desconozco con qué criterios se ha determinado esta datación.

 

ICONOGRAFÍA Y CLASIFICACIÓN

El patrón parisino español es un derivado del nacional español. Inicialmente constituía una variante de este último, pero con el tiempo fue adquiriendo características propias que terminaron por justificar su clasificación como un patrón diferenciado. Esto plantea una cuestión interesante: ¿hasta qué punto debe apartarse una variante del modelo original para ser considerada un patrón independiente?

Como hemos comentado en otras entradas, la variante marroquí del patrón nacional español se considera precisamente eso, una variante y no un patrón per se. Por su parte, el parisino español cuenta con una ficha propia en la clasificación de la IPCS y figura también como patrón diferenciado en All Cards on the Table, de Sylvia Mann. Sin embargo, ella lo describe textualmente como «un pequeño desliz de los fabricantes parisinos, que producían lo que ellos consideraban la baraja nacional española», poniendo de manifiesto la estrecha relación entre ambos modelos.

La versión más extendida de este patrón la hemos analizado previamente con las producciones de la marca uruguaya Tatú y de Grimaud, muy parecidas entre sí y con poco margen para la confusión. Nuestro ejemplar, sin embargo, se aparta un poco de estos últimos y parece compartir parte de su diseño con una baraja de A. Camoin, si bien esta última se ajusta con mayor fidelidad a las características del patrón parisino español.

Uno de los rasgos más característicos del patrón parisino español es la presencia de jinetes femeninas en los caballos, que encontramos en nuestro ejemplar. Sin embargo, en esta baraja los rasgos femeninos se extienden a las sotas, algo no especialmente infrecuente, y, de manera mucho más llamativa, a los propios reyes, hasta el punto de que podríamos preguntarnos si no estamos ante reinas. De hecho, los rostros de todas las figuras son bastante similares entre sí, cosa que no observamos en el ejemplar de Camoin. Por lo demás, los reyes conservan las características túnicas cortas del patrón parisino español, que dejan visibles sus piernas.

El As de Bastos mantiene las habituales ramas sinuosas parecidas a tentáculos, que encontramos tanto en el patrón nacional español como en el parisino, aunque carece de la mano que suele sostenerlo en este último. Manos que sí aparecen en el 4 de Espadas, donde sujetan ramas de laurel. También destaca la ausencia del perro atado a un poste en la Sota de Oros, un elemento muy característico del patrón parisino español, aunque no constante.

Por su parte, la Sota y el Caballo de Bastos conservan las porras de formas específicas heredadas del patrón nacional español, mientras que el Rey presenta una de forma genérica. Esta particularidad también se observa en las versiones de Tatú y Grimaud que hemos examinado anteriormente, pero no en la de Camoin, que mantiene las formas diferenciadas en las tres figuras.

Finalmente, cabe señalar que esta baraja comparte con la variante marroquí del patrón nacional español —tanto la de Ducale como las de otros fabricantes— una paleta de colores limitada al rojo, amarillo y azul, lo que a primera vista podría llevar a confundir ambos modelos. Curiosamente, esta misma combinación cromática aparece también en la versión del patrón parisino español de Grimaud.

 

REFLEXIONES FINALES

Como podemos observar, la catalogación taxonómica no siempre resulta sencilla, especialmente cuando se trata de patrones estrechamente emparentados. Conviene recordar que estas clasificaciones tienen un carácter descriptivo, no prescriptivo, es decir, son categorías establecidas retrospectivamente a partir de los ejemplares conocidos, y no modelos rígidos a los que los fabricantes debieran ajustarse. En definitiva, intentamos encajar las barajas en dentro de las categorías, y no al revés.

En el caso de nuestra Ducale, resulta especialmente curiosa la conservación de elementos propios del patrón nacional español que no suelen encontrarse en otros ejemplares documentados del parisino. Me pregunto si estos diseños podrían tener un origen más antiguo que los demás, quizá correspondiente a una etapa intermedia en la diferenciación de ambos patrones. Por supuesto, esto es puramente especulativo, ya que no disponemos de información sobre la cronología de estos modelos que permita establecer la secuencia de cambios.

Sea como fuere, las diferencias observadas no solo ponen de manifiesto la diversidad iconográfica que puede existir dentro de un mismo patrón, sino también las limitaciones de unas clasificaciones que difícilmente pueden recoger todas sus posibles variaciones.

 

Oros

As de Oros Dos de Oros Tres de Oros Cuatro de Oros Cinco de Oros Seis de Oros Siete de Oros Sota de Oros Caballo de Oros Rey de Oros

Copas

As de Copas Dos de Copas Tres de Copas Cuatro de Copas Cinco de Copas Seis de Copas Siete de Copas Sota de Copas Caballo de Copas Rey de Copas

Espadas

As de Espadas Dos de Espadas Tres de Espadas Cuatro de Espadas Cinco de Espadas Seis de Espadas Siete de Espadas Sota de Espadas Caballo de Espadas Rey de Espadas

Bastos

As de Bastos Dos de Bastos Tres de Bastos Cuatro de Bastos Cinco de Bastos Seis de Bastos Siete de Bastos Sota de Bastos Caballo de Bastos Rey de Bastos

Dorso

Dorso

Caja

Dorso Dorso
❮

Palo

❯
✖ Cerrar
← Volver ❮
Zoom
❯

 

 

Comentarios

TAMBIÉN PODRÍA INTERESARTE

Cargando recomendaciones...